Solidaridad para una sociedad sustentable

14 de agosto. Diluvia en Buenos Aires. Como cada segundo martes del mes, Green Drinks Buenos Aires celebra su encuentro mensual. La Maison, un acogedor café francés en el barrio porteño de Palermo es el lugar de la cita.

A pesar de la lluvia el local se va llenando. La solidaridad es el tema para la reflexión. Y no por nada. Una sociedad que no es solidaria no puede ser sustentable y además, como nos recuerdan en la presentación, la solidaridad nos ayuda a pensar de forma colectiva.

Tres son los invitados. Tres propuestas para entender de qué hablamos. Qué se hace. Qué se puede hacer. Cómo. Por qué. Para quién.

Fundación Sí

El primero en intervenir es Manuel Lozano, presidente de la Fundación Sí. Es joven. Tiene 29 años y cuenta cómo desde que tenía ocho y se preocupó por un compañero de su escuela que no tenía zapatillas y buscó la manera de conseguirle unas, no ha dejado de trabajar para encontrar fórmulas en pos de una sociedad más justa, igualitaria, con oportunidades para todos. Dice que no se le da bien hablar en público. No es cierto. Engancha y convence. Será porque vive lo que dice. Porque cree en lo que hace. Porque está convencido de cuál es la manera y de que, como el mismo describe, trabajar con otros, por otros, es un camino de ida. La Fundación Sí que él preside cuenta con 2.000 voluntarios que salen cada noche a proporcionar abrigo y comida a la gente que está en la calle. Ahí es nada. Y hay mucho más.

Para Manuel la idea es trabajar desde los vínculos. Y eso se expresa en las tres líneas de trabajo de la fundación. Ayudar a salir de la calle, la educación y el desarrollo comunitario.

Trabajar por otros y para otros es un camino de ida 

En cuanto a la educación, esta joven Fundación argentina ha logrado lo impensable (permítanme la descripción y el calificativo). Han puesto en marcha Centro Universitario Warmi Huasi Yachana en Abra Pampa, Jujuy, a 3.700mts de altura. Este centro universitario tiene como propósito presentar una forma de comprender y encarar la problemática educativa de la comunidad coya. Lo que mueve este proyecto de acceso a la educación superior es que los estudiantes no tengan que desplazarse de sus lugares de origen. Son cuatro las titulaciones que pueden estudiarse en este momento, Abogacía, Administración de Empresas, Agrarias y Contador Público. 25 alumnos acuden a sus aulas.

Manuel lo tiene claro, hay que desterrar el concepto beneficiario. Se trata de que las personas sean las responsables de su desarrollo y que la ayuda se materialice promoviendo que ellos ayuden a otros,  es decir, cambiar los roles. Esto es especialmente importante en la adolescencia, una etapa difícil donde hay más riesgo de que los chicos se desconecten, pierdan el vínculo. Por eso, cuando los chicos son los que ayudan a otros, los resultados son contundentes.

Cambiar los roles es esencial para mantener los vínculos

Los voluntarios de la Fundación Sí creen que transforman la realidad es posible. Manuel dice, además, que está convencido de que todos somos buenos por naturaleza,  que llevamos la solidaridad en el ADN y  que el que no lo expresa es por una cuestión de ignorancia. Hay que ayudar a descubrirlo y los que hacen pueden contagiar a otros a que hagan.

No niega que hay momentos frustrantes, realidades difíciles. Pero son muchas más las satisfacciones. Muchos de los chicos que los voluntarios han encontrado en la calle, hoy estudian carreras universitarias. Y para los miedosos, Manuel rompe mitos; en cuatro años de salidas nocturnas nadie los robó.

En una síntesis perfecta va cerrando su intervención describiendo la heterogeneidad de los voluntarios, y esto es posible, dice, porque el norte está claro. Se despide invitando a hacer, animando a creer.

Los que hacen pueden contagiar a otros a que hagan

Hecho en Buenos Aires

Patricia Merkin ofrece el segundo testimonio. Es la directora de la revista Hecho en Buenos Aires. Una publicación que cree en la comunicación como un profundo instrumento de transformación social. Por eso es un producto de gran calidad. (Si aún no lo han hecho, compren el número de este mes y compruébenlo).

Patricia empieza su intervención con números. Cuenta que 400.000 personas en la ciudad de Buenos Aires viven en situación de calle. El dato es contundente por eso asegura que no podemos ser una sociedad sustentable cuando hay 400.000 personas excluidas. Y la exclusión atraviesa a las personas en su totalidad.

No podemos ser una sociedad sustentable con 400.000 personas en situación de calle en Buenos Aires

Hecho en Buenos Aires tiene mensaje. Claro. Contundente. Comprometido. Real. Nació y se mantiene, después de 12 años, como una forma de hacer un periodismo diferente y que además se convierte en puente entre dos grupos que normalmente no se vinculan, los que tienen y los que no.

Patricia, al igual que Manuel, no cree en el asistencialismo. Destierra ese concepto. Es casi una lacra, una rémora que perpetúa la pobreza y que impide a las personas ser protagonistas de su futuro. La bandera de Hecho en Buenos Aires es tender una mano solidaria y una economía solidaria pero no beneficencia.

El asistencialismo perpetúa la pobreza. Las personas deben ser protagonistas de su desarrollo

Por esta organización, que abarca mucho más que la publicación de la revista que puede adquirirse en cualquier esquina de la ciudad, han pasado, desde el año 2000, 3.500 personas y asegura que ha sido y es un eslabón sólido.

Patricia concluye su intervención con determinación, si las personas asumen su desarrollo, la sociedad es más justa y solidaria.

Caminando Juntos

El último testimonio es el de Sofía Garat, Coordinadora de Desarrollo Institucional de la Fundación Caminado Juntos, United Way ArgentinaSofía explica cómo ésta es una organización de segundo nivel, es decir, consigue recursos y los canaliza.

Esta organización se puso en marcha en Argentina hace 10 años. Funciona con compañías  que se unen para potenciar sus esfuerzos. Al principio fueron 10 las empresas que se sumaron. Hoy son 22. A día de hoy, 36.000 empleados de todas las compañías miembros canalizan, a través de Caminando Juntos, su vocación solidaria. Y el funcionamiento  es que Caminando Juntos fomenta  y gestiona los aportes de empleados y empresas a proyectos propios y a proyectos de otras organizaciones sin fines de lucro que ejecutan acciones de carácter social a través de 4 ejes de acción: inversión social, voluntariado corporativo, donaciones en especie y proyectos corporativos.

36.000 empleados de las compañías miembros canalizan, a través de Caminando Juntos, su vocación solidaria

Para Sofía lo que hagas por el del al lado influye en la vida de los otros.

Conocerse para seguir creciendo

Tres ejemplos de acción. Tres muestras reales y locales que corroboran que sí es posible la acción, la modificación de las circunstancias.

Después de las intervenciones y siguiendo el esquema Green Drinks, es tiempo para la charla. Es momento de conocer a otros, saber qué hacen, cómo, intercambiar experiencias, búsquedas, encuentros. Y se suceden las conversaciones.

Y confundido entre la gente y agarrado a un objetivo, un fotógrafo de la asociación Fotógrafos por el cambio, se encarga de retratarlo.

A las nueve de la noche La Maison se va vaciando. Todos nos llevamos algo nuevo incorporado para seguir compartiendo.

Ha dejado de llover.

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