Argentina debe aprobar la Ley de Basura Electrónica

Argentina puede tener una Ley de Basura Electrónica. Debe hacerlo. Pero no queda mucho tiempo. Está en la cuenta atrás. El plazo para ratificarla concluye el 30 de noviembre.

La Ley de Gestión de Residuos Electrónicos lleva más de 4 cuatro años en el Congreso de la Nación sin aprobarse. Si el proyecto, que ya tiene media sanción del Senado, no se aborda antes de esta fecha, perdería su estado parlamentario. Si así fuese, todo el camino recorrido no serviría para nada y habría que empezar de cero.

Desactivar la bomba con urgencia

Ante esta premura, Greenpeace Argentina envió a principios del mes de septiembre a varios diputados del Congreso, un kit con una pinza y un instructivo para desactivar la bomba que suponen los residuos electrónicos. Con este gesto, y una campaña que se ha extendido a la ciudadanía a través de la Web de la ONG, los ambientalistas exigen la sanción urgente de la ley.

 

Greenpeace Argentina / Martín Katz

 

¿Por qué esta urgencia? Las cifras son alarmantes. En promedio, cada argentino genera 3 kg. anuales de basura electrónica, lo que se traduce en 120.000 toneladas al año. Argentina no cuenta con un sistema de gestión ambientalmente apto para tratar estos residuos, de hecho, las pilas o las baterías terminan, como todo lo demás, en el relleno sanitario, nos cuentan en Greenpeace. Esta ley, según la coordinadora de la campaña de Greenpeace, Consuelo Bilbao, es indispensable para separar la basura electrónica de la común. Pero sobre todo esta Ley lo que pretende es establecer la responsabilidad legal y financiera de los productores de aparatos eléctricos y electrónicos, que deben hacerse cargo de los residuos que generan sus productos. La ley también plantea la prohibición de sustancias tóxicas en la fabricación de los mismos. Esto supondría no solo un reciclaje de los productos, si no también que los materiales con los que se fabrican serían ecológicos. O la industria electrónica, que gana mucho dinero fabricando y vendiendo, asume su responsabilidad o se producirá una crisis de grandes proporciones porque estos residuos crecen a un ritmo desproporcionado.

 

 

Los diputados argentinos tienen la palabra 

 

El poder legislativo argentino tiene la pelota en su tejado. Consuelo Bilbao nos explica la extraña situación en la que se encuentra esta ley en su periplo por el Congreso. En los próximos días el proyecto se presenta en la Comisión de Ambiente del Congreso y se sabrá cuál es el siguiente paso. Greenpeace confía en que la ley saldrá adelante pero es consciente de las contradicciones que se observan en el proceso. El  proyecto es oficialista y, en principio, los diputados no tienen oposición a esta norma, sin embargo no le dan tratamiento, y cuando la ley se ha discutido, el oficialismo (es decir, los diputados del partido en el Gobierno, FPV) no le ha dado el quórum. Los motivos se desconocen. La ley tiene el aval de la Secretaría de Ambiente y del Instituto de Industria pero debe seguir superando los pasos en el Congreso. Y recordamos, si no se cumplen las fechas y el 30 de noviembre no se sanciona, perderá su estado parlamentario y habrá que volver a empezar.

 

En Latinoamérica y en Europa ya legislan

 

No es una cuestión menor la basura electrónica. Argentina tiene la posibilidad de legislar al respecto y en breve. Otros países de la región ya están actuando. Costa Rica, Perú y Colombia ya tienen normas que regulan esta cuestión. Para Consuelo Bilbao es un poco decepcionante que Argentina, que fue el primer país de la zona que empezó a plantear la necesidad de esta regulación, lleve cuatro años con este proyecto paseándose por las Cámaras sin ratificarse, mientras que otros países en Latinoamérica ya tienen leyes en la materia.

 

Al otro lado del Atlántico la situación es la siguiente. La Unión Europea  tenía una Directiva de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos desde 2003 que se ha actualizado el pasado mes de agosto con la aprobación de otra. Ante esta nueva normativa el Comisario de Medio Ambiente de la Comisión Europea, Janez Potočnik, decía que «en esta coyuntura de crisis económica y subida de los precios de las materias primas, la eficiencia en el uso de los recursos es lo que aúna los beneficios medioambientales y las oportunidades innovadoras de crecimiento. Ahora es preciso abrir nuevos canales de recogida de los residuos electrónicos y mejorar la eficacia de los ya existentes.»

 

Esta Directiva, que ya está en vigor, introduce un objetivo de recogida del 45% de los aparatos electrónicos vendidos en los países de la Unión, que se aplicará a partir de 2016, y en una segunda fase, a partir de 2019, un objetivo del 65% de los aparatos vendidos, o del 85% de los residuos generados. La Comisión Europea informa que en la actualidad solo una tercera parte de los residuos eléctricos y electrónicos de la UE se recogen por separado en el sistema documentado. Con esta Directiva se marca un calendario que cumplir. El 14 de febrero de 2014, los Estados miembros tendrán que modificar su legislación vigente sobre los residuos y ajustarla a la nueva Directiva y a los nuevos objetivos. Además, a partir de esa fecha, los consumidores podrán entonces devolver residuos electrónicos de pequeño tamaño a los grandes establecimientos minoristas, a menos que los sistemas alternativos existentes sean igual de eficaces. Los ciudadanos europeos generan 4 kg de basura electrónica por persona al año. Y la cifra va en aumento.

 

El texto completo de la nueva Directiva puede leerse aquí

 

Las normas inspiran acciones. Por ejemplo, los ciudadanos de la UE pueden contactar con la Plataforma Europea de Reciclaje. Se trata de un programa europeo de recogida de residuos que funciona en nueve países de la Unión: Alemania, Austria, España, Francia, Irlanda, Italia, Polonia y Reino Unido. Puede accederse a esta plataforma desde esta dirección .

 

También existe el Foro WEEE una asociación de los sistemas de recogida de los residuos existentes en Europa.

 

Consuelo Bilbao explica que la Directiva de la UE del año 2003 ha sido el ejemplo del proyecto de Ley de Basura Electrónica que espera sanción en el Congreso Argentino. Los diputados del Congreso tienen la posibilidad de cambiar el estado de las cosas y los ciudadanos pueden exigirle a sus representantes legislativos que actúen.

 

Consumo excesivo

 

Esta Ley de Basura Electrónica en Argentina, la Directiva aprobada en la UE o las normas que funcionan en Costa Rica, Perú o Colombia tienen su razón de ser en el excesivo consumo de tecnología. Claro ejemplo de ello es que al tiempo que en el Congreso de la Nación Argentina el contador continuaba en cuenta regresiva, en Estados Unidos se presentaba el 12 de septiembre, ante la mirada atenta del resto del planeta, el Iphone 5. El nuevo modelo telefónico de Apple se convirtió en Trending Topic en twitter, y tuvo seguimiento con crónica detallada en tiempo real por numerosos diarios de todo el mundo. Una atención desproporcionada que confirma dos cosas; la primera, que los medios de comunicación eligen hacer publicidad en vez de dedicarse a la información; y la segunda, que el desarrollo tecnológico, en sintonía con el mercado, promueve un recambio constante de aparatos para que el consumo no se agote. Así que esa promoción inagotable por el recambio de modelos significa que la basura electrónica se multiplica día a día, con toda sus sustancias químicas tóxicas y metales pesados así como oro, plata y cobre.

 

Anécdotas para el análisis

 

El desarrollo tecnológico y el abaratamiento de los productos están íntimamente relacionados con la obsolescencia programada. Para resumir el concepto se trata de pensar en los productos y fabricarlos para que no duren, para que tengan una vida limitada y a ser posible para que no puedan repararse o mejor dicho,  que sea más rentable comprar uno nuevo que arreglar el usado. Todos han sucumbido al concepto. Productores y consumidores. Apple también fabricó el Ipod basándose en la obsolescencia programada. Y la tendencia continúa. Las portadas de los periódicos amanecieron al día siguiente de la presentación con resaca de la misma, es decir, con el nuevo teléfono inteligente acaparando lugares privilegiados.

 

Una anécdota: hoy, 14 de septiembre (dos días después de la presentación), mientras cargaba el documental “Ciberbasura sin fronteras” del programa En Portada de RTVE, que cuenta cómo gran parte de los 50 millones de toneladas de basura electrónica que genera Europa termina en arrabales de Asia y África, en la columna de la derecha del visor, en la clasificación de lo más visto en esta web informativa, los contenidos referidos al nuevo aparato de la industria Jobs continúan entre los 10 primeros.

 

web del programa EN PORTADA de RTVE

 

La realidad es que debemos hacernos cargo de los residuos que producimos para que el Planeta deje de ser un inagotable vertedero.

 

Si quieres exigir a los diputados del Congreso Argentino que aprueben la ley, pincha aquí. En el momento de publicar esta entrada 77.143 personas ya han exigido a los diputados que actúen al respecto.

 

Greenpeace Argentina

 

Greenpeace Argentina / Martín Katz

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