Contra los transgénicos y por la Soberanía alimentaria (II)

Hablamos de lucha contra los transgénicos y por la soberanía alimentaria. Hablamos de condenar la comercialización y el consumo de alimentos modificados genéticamente.  Hablamos de defender la Soberanía Alimentaria. Para luchar y condenar, debemos conocer de qué estamos hablando. Por eso,  en este post, explicamos ambos términos y por tanto por qué condenamos los transgénicos y defendemos la Soberanía Alimentaria.

Qué son los transgénicos

Los transgénicos son organismos que han sido modificados genéticamente (OGM), es decir, son organismos vivos que se han creado de manera artificial mediante la manipulación de sus genes.  Los cultivos transgénicos que existen son de soja, maíz, algodón y colza.

file000983016272

¿Por qué existen?

Cuando los transgénicos aparecieron en escena lo hicieron anunciando que ellos erradicarían el hambre en el mundo gracias a una agricultura industrial que se denominó “revolución verde”. Es obvio que las promesas no se han cumplido. Se produce más que nunca, de hecho, se producen alimentos para 12.000 millones de personas cuando en este momento habitamos el Planeta en torno a 7.000 millones y, sin embargo, una de cada 7 personas padece hambre. Pero hay más, se han arrasado bosques nativos, se ha perdido biodiversidad, la tierra le pertenece a unos pocos, el uso de agroquímicos ha aumentado, se han contaminado los suelos y se ha perdido soberanía alimentaria.

file0001612864458

¿Quiénes los producen?

La cadena alimentaria está monopolizada por unas pocas empresas de la industria agroalimentaria, cuyos discursos alardean de esa potencial erradicación del hambre o de seguridad alimentaria, pero que en realidad están haciendo negocio con la comida, además ser las responsables de que en un mundo de la abundancia (hemos dicho antes cuántos alimentos se producen y cuánta población habitamos el mundo), se genera hambre.

Hace casi dos décadas que la industria transgénica llegó con la intención de quedarse y de apropiarse de la tierra. A pesar de su invasión aún no ha podido demostrar cuáles son sus beneficios pero sí se van conociendo sus perjuicios.

Impactos de los transgénicos

Sus impactos ambientales son gravísimos. El abuso de los agrotóxicos está destruyendo la tierra debido a su incompatibilidad con el sector ecológico. Estos organismos modificados genéticamente propician el incremento de plagas, la resistencia a los productos que combaten las plagas, la contaminación del agua y los suelos, la pérdida de la fertilidad de la tierra y la disminución  del rendimiento de los cultivos. Puesto que los OMG abusan de los productos químicos, éstos afectan a la flora y a la fauna. De esta manera, y puesto que las plantas se hacen resistentes a los herbicidas, los agricultores deben utilizar cada vez más agrotóxicos para eliminar las malas hierbas. Ya hay datos que demuestran que en los cultivos transgénicos se utilizan más pesticidas que en los convencionales y, concretamente, el glifosato (que es el pesticida asociado a la soja transgénica de Monsanto) está cada vez con más presencia en el suelo, en el agua y en los alimentos.

Económicamente está enriqueciendo a un grupo pequeño de empresas poderosas y empobreciendo a los pequeños campesinos. Y si bien, como decíamos, se han presentado como la solución al hambre en el mundo, ésta se debe a que los pequeños campesinos tienen cada vez más dificultades en acceder a los recursos productivos como la tierra, el agua o las semillas, además de que son víctimas de estas empresas que les roban o les expropian la tierra. Los agricultores tienen cada vez más difícil enfrentarse a estas multinacionales, ya que cada vez más dependen de ellas puesto que les resulta más difícil resolver los  problemas técnicos de producción.

Están en cuestión, además, cuáles van a ser, a largo plazo, los efectos que produzcan sobre nuestra salud, puesto que las relaciones entre los nuevos genes que han sido manipulados y los naturales no se pueden predecir ya que nunca antes se habían relacionado en un mismo organismo. Así que por el momento no hay investigaciones profundas sobre los riesgos que puede acarrear sobre la salud el consumo de estos alimentos modificados genéticamente. En cualquier caso, nuevas alergias y la aparición de nuevos tóxicos son los riesgos que estamos corriendo.

Hay muchos y poderosos intereses creados en torno a los transgénicos.  Grandes lobbies internacionales, dirigidos por las multinacionales del sector agroalimentario como Monsanto, Bayer o Syngenta, que introducen sus productos para sus beneficios económicos. La ciudadanía empieza a denunciar estos abusos y en Europa se ha conseguido que una corporación como BASF, retire del mercado europeo sus cultivos transgénicos, debido a la oposición expresada por los consumidores y algunos gobiernos.  (Mañana hablaremos de la situación de España, que es el paraíso transgénico de Europa).

Alternativas

Por supuesto que hay alternativa al cultivo de transgénicos: la agroecología, basada en la independencia tecnológica de las grandes corporaciones de la industria agroalimentaria, en el conocimiento de los campesinos tradicionales, en el uso y la promoción de tecnologías accesibles a los pequeños agricultores, el entendimiento con la naturaleza y la defensa de la seguridad y la Soberanía Alimentaria para toda la población.

Defendemos la Soberanía Alimentaria

Debemos proteger la Soberanía Alimentaria que defiende el derecho que tienen los pueblos a alimentos nutritivos y adecuados a su cultura, que sean accesibles, producidos de manera sustentable y ecológica, así como el derecho a decidir su sistema productivo y alimentario. Defiende, asimismo, a los productores, consumidores y distribuidores por encima de las exigencias y los intereses de los mercados, y defiende a las generaciones venideras.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

La Soberanía Alimentaria prioriza a las economías locales, concede el poder a los pequeños campesinos, así como a la pesca artesanal y al pastoreo tradicional y sitúa la producción, el consumo y la distribución en relación con la sostenibilidad ambiental, social y económica. Además, garantiza que los derechos de acceso y gestión de la tierra, el agua o las semillas, estén a cargo de los que producen los alimentos. En definitiva, defiende las relaciones sin opresión y la erradicación de las desigualdades entre hombres y mujeres, los pueblos, las etnias o las clases sociales.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Este concepto fue presentado en 1996, en la Cumbre de la FAO, por un movimiento denominado Vía Campesina, que agrupa a organizaciones campesinas, pequeños y medianos productores, mujeres rurales, comunidades de pueblos originarios, gente sin tierra, jóvenes rurales y trabajadores agrícolas migrantes de 70 países de Asia, África, Europa y América.

Puedes leer la serie completa sobre transgénicos y soberanía alimentaria, así como otros textos relacionados con el tema aquí

Anuncios

Una respuesta a “Contra los transgénicos y por la Soberanía alimentaria (II)

  1. Es una explicación clarísima, que amplía la primera dándonos los alcances del poder del dinero, actual dios – y desde hace ya demasiados siglos – de la des-humanidad, precedente de la inhumanidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s