Cómo viajar gratis

Llega el fin de semana y muchos estarán armando la mochila para hacer una escapada. Se tomarán un avión o se subirán al coche, bus o tren y llegarán a un destino anhelado. Dormirán en otra cama y desayunarán con la calma que no acostumbran a diario. Harán fotos nuevas y compartirán imágenes y experiencias en  sus redes sociales. El lunes compartirán con otros las maravillas de esa nueva escapada. Otros muchos maldecirán su exigua economía que ya no les permite salir a descubrir nuevos destinos y cambiar el horizonte ni siquiera un par de días. Para esos que sufren algo parecido a un síndrome de abstinencia viajero, tenemos unas propuestas para viajar gratis. Sí, gratis (o con el presupuesto adaptado).

El mundo pendiente

El mundo pendiente

Destruye las expectativas

La cuestión, como siempre, son los planes. Si durante un tiempo podías hacerte varios viajes al año, conociendo nuevas ciudades, recorriendo restaurantes, museos o mercados de los que tenías un montón de referencias, resulta complicado adaptarse a no poder hacerlo. No es fácil cambiar de hábitos. Nos cuesta. Y en los planes, que siguen merodeando por nuestras cabezas, resuena ese destino soñado que espera el regreso de los buenos momentos y de los ingresos que nos permitan volver a viajar así como hacíamos, acumulando tarjetas de embarque en vuelos low cost, ofertas de hoteles, listas de imprescindibles y las sugerencias gastronómicas que hemos ido anotando después de tantas lecturas en los suplementos dominicales y en los blogs a los que estamos suscritos. Sí, los planes son el error. Nos condicionan demasiado. Y nos han secuestrado la creatividad y la mirada. Y nos han amargado el humor.

Resuena ese destino soñado que espera el regreso de los buenos momentos y de los ingresos que nos permitan volver a viajar así como hacíamos, acumulando tarjetas de embarque en vuelos low cost, ofertas de hoteles, listas de imprescindibles y las sugerencias gastronómicas. 

Propuestas de viajes sin dinero

¿Quieres viajar? ¿Quieres conocer algo nuevo? ¿No tienes mucho dinero? Puedes viajar. Puedes conocer algo nuevo. No necesitas dinero extra para hacerlo. ¿Cómo? Así.

¿Vives en una ciudad? ¿Es grande? Piensa en todos los barrios a los que no has ido nunca. O aquel al que te llevaron tus padres cuando eras pequeño y no has vuelto a pisar desde que eras un niño.

  • Hazte un planning. Imagina que estás lejos. Imagina que esta noche aterrizas en esa ciudad a la que le tenías tantas ganas. Qué harías. Cómo organizarías la visita. A qué hora te pondrías en marcha. Vas a caminar o usarás transporte público. Busca, rastrea qué puedes ver. Si te gusta más la espontaneidad, piérdete por las calles. Carga la cámara y ten la tarjeta de memoria vacía. Disponte a hacer fotos como  si estuvieras en una nueva ciudad.
prepárate. Haz listas con imprescindibles

prepárate. Haz listas con imprescindibles

  • Muchos dirán qué tontería. Ya conozco mi ciudad. Llevo x años viviendo en ella. Me la sé de memoria. Es posible que no. Cuando viajamos a lugares en los que conocemos a alguien siempre nos pasa que cuando le contamos a ese ciudadano habitual que fuimos a esa calle, o a esa iglesia, o a ese pequeño museo, o a un parque en las afueras…  muchas veces nos contestan: “Ah, no lo conozco, no he ido nunca. ¿Está bien? Tendré que ir.” Lo mismo nos pasa a todos. En los sitios nuevos vamos tachando imprescindibles. Organizando en tiempos cómo llegar a verlo todo. Leemos muchos sobre ellos. No hacemos lo mismo en el territorio doméstico. Hay muchos lugares, rincones, experiencias del lugar que habitamos normalmente que no conocemos o que visitamos hace tanto tiempo que no hemos descubierto cómo le ha sentado el paso del tiempo.
Siempre hay una calle desconocida

Siempre hay una calle desconocida

  • Prueba: aprovechar las redes sociales, los blogs o las revistas de viajes y busca tu ciudad o tu pueblo, te sorprenderá la cantidad de información que ofrecen los que lo han visitado que tú no sabías que existía. Descubrirás sitios donde se come de muerte en los que no has entrado nunca o qué se hace en ese edificio que veías de lejos cuando volvías a casa del trabajo.
  • Cambia de hábitos. Si todos los sábados vas al supermercado por la mañana, no vayas. Prueba a ir a un mercado que no conozcas, aunque esté más lejos. Recuerda, estás viajando y tienes todo el tiempo del mundo. Y cambia la ruta para volver a casa. No te quedes tirado en el sofá después de comer maldiciendo tu mala suerte por no haberte podido ir a ningún lado. Cuando viajas no sueles dormir la siesta porque quieres aprovechar el tiempo. Estás viajando. Sal a pasear. Vete a ese museo al que no has entrado nunca y que tiene un par de exposiciones que sí verías si estuvieses en otra ciudad.
vete al mercado

vete al mercado

  • Súbete a un bus urbano. Uno que haga un recorrido que no haces nunca. Es fantástico ver la ciudad desde el bus. Llegar a sitios remotos dentro de nuestros propios confines. Y cuando haya algo que te llame la atención, bájate y date una vuelta. Tira un par de fotos. Y si eres de los que cuando estás fuera twitteas, facebookeas o instagrameas todo lo que ves, haz lo mismo.
Súbete al bus y descubre tu ciudad

Súbete al bus y descubre tu ciudad

  • Si todos los sábados por la noche sales a tomarte algo con amigos, no vayáis a los bares de siempre. Investiga un poco y elige un nuevo sitio, ese del que has leído varias recomendaciones y que está fuera del círculo habitual.

Cambia de hábitos. Prueba otra ruta para volver a casa. Vete a ese mercado que está lejos. Explora sitios remotos en tus propios confines.

  • Si necesitas más distancia para sentirte un explorador, mira un mapa y haz una lista de todos los pueblos y ciudades cercanas que puedes visitar en pocos kilómetros. Habrá verdaderas joyas que te estabas perdiendo. Mira los horarios de tren y hazte una excursión. Y come algo rico o llévate el tupper y hazte un picnic.
¿Conoces el cementerio de tu pueblo?

¿Conoces el cementerio de tu pueblo?

  • Estas recomendaciones también sirven para las ciudades pequeñas. En todos los lugares pasan cosas. Muchas más de las que imaginas o de las que disfrutas. Siempre hay una actividad que no has hecho nunca. Un edificio que han rehabilitado y que leíste algo en el periódico pero que no has visto todavía. Un parque por el que no caminas nunca y en el que hay varias actividades al aire libre los fines de semana. Una feria de artesanos de la que te hablaron un poco pero que no sabes muy bien dónde quedan. Conciertos gratis de grupos que ni conoces.
hazte un picnic en el parque

hazte un picnic en el parque

Entra en las iglesias

Entra en las iglesias

  • Si estás en el mundo rural puedes subirte al tren y acercarte a la ciudad con la calma del que va de visita, sin el estrés que tiene ir a hacer trámites o a resolver problemas. Si no, cálzate unas botas y vete a pasear por la montaña. Los lugares cambian con las estaciones y ya ni te acuerdas cómo le sienta el otoño a los árboles.
vete al museo (suele haber días gratis de visita)

vete al museo (suele haber días gratis de visita)

  • Y cuando vuelvas a casa, mira las fotos, si las has hecho, y sorpréndete de las cosas tan bonitas que has visto. Y tírate a descansar o come algo rico. Y piensa qué les contarás a tus amigos, o a los compañeros de trabajo. O a tu madre, cuando te pregunte qué tal.
Anochece y amanece siempre en todos los lugares

Anochece y amanece siempre en todos los lugares

Descubrir dónde sea

Viajar es descubrir. Y para eso no es necesario irse lejos. En el imaginario colectivo, incluso en las redes sociales, en los blogs de viajes, parece que solo viaja el que recorre mundos lejanos y acumula sellos en el pasaporte, charlando con gentes en idiomas que no son el suyo. Claro que eso es viajar. Y es maravilloso. Cuando no se puede, por los motivos que sea, explorar los mundos próximos es una experiencia absolutamente interesante e igual de rica. Está bien que lo recordemos.

Si vives en una ciudad con mar, déscalzate y pisa la arena

Si vives en una ciudad con mar, déscalzate y pisa la arena

Hay tantos que no conocen ni disfrutan la ciudad en la que viven (a todos nos pasa en ocasiones). Hay tantos que no se asoman a un libro perdiéndose el placer de recorrer lugares en palabras… Viaja. A dónde puedas. A dónde quieras.

Si no vas a poder hacer kilómetros, tu viaje de este fin de semana, cuéntalo en pasos. Disfrútalo y comparte.

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4 Respuestas a “Cómo viajar gratis

  1. Muy, pero muy justas estas recomendaciones: a muchos nos pasa o nos ha pasado que no vemos muchas cosas por la cotidianeidad o por las distancias a determinados barrios. Muy bueno lo de uds y mil gracias por lo sugerido.

  2. Pingback: Ayuda al viajero II | El mundo en mi furgo·

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