¿Quieres un cambio de vida? Viaja y descúbrelo

Es normal, y sobre todo necesario, que a lo largo de la vida, una o mil veces, nos planteemos qué queremos, quiénes somos realmente, qué estamos haciendo, qué nos gusta, qué no, por qué hemos tomado determinadas decisiones, qué nos angustia, cómo liberarnos… a veces, buscamos (o intentamos) las respuestas a todas esas preguntas. Otras, dejamos que se silencien en el trajín del cotidiano, considerando que ya está, que lo que tenemos es lo que hay, que así son las cosas, la única alternativa.

cambios

Pero si esos interrogantes no se han respondido volverán a gritarse (no lo dudes) y lo harán de la manera en que encuentren la posibilidad de manifestarse. Y se harán notar. Cada vez más fuertes. Para que encuentres respuestas. Y acciones que lo confirmen.

Nadie ha dicho que sea fácil. No venimos con manual de instrucciones para exponernos a nosotros mismos y mirarnos detenidamente. Nunca somos los mismos. Cambiamos todo el tiempo.  Y somos una conjunción de muchos factores que nos constituyen y que crecen o se apoltronan según coincida, o según los dejemos.

medio-excusa

El cambio que necesitas se avecina

Tal vez, si estás leyendo esto, te está pasando. Tal vez estás empezando un cambio en tu vida. Tal vez estás deseándolo, buscando cómo hacerlo. Hacia dónde.  Han empezado las preguntas. Y no tienes ni idea qué contestar. Ni dónde empezar a averiguar. Salir de tu mundo habitual, de tu zona de confort, puede ser una manera útil de encontrar respuestas.

El viaje como búsqueda

Ya lo hemos dicho muchas veces, hay muchas maneras de viajar. Viajar no es, aunque también, planificar unas vacaciones una vez al año al sitio habitual, acompañado de multitudes. Viajar es explorar. Conocer. Es estar dispuesto a encontrarse con otros y, sobre todo, con uno mismo. Es aprender. Y conversar. Es descubrir lo que se presenta en el camino. Y exprimir la curiosidad. Y reconocer el silencio. Y escuchar.

Si necesitas un cambio en tu vida, viaja y descubre cómo eres.

Cumplir un deseo

Si hace mucho que estás deseando viajar a un país desconocido, o a esa región en tu país que no conoces, o al pueblo que está a 40 km. y siempre le has tenido ganas. Hazlo. Es el momento. No importan los días. Lo relevante es el hecho. Generar la posibilidad. Busca información. Decide cómo vas a llegar. Lee las experiencias de otros viajeros (son innumerables los blogs de viajes y páginas especializadas que vas a encontrar en la Red). Lee libros de viajes para empezar a empaparte del espíritu viajero, para aprender otras formas, para divertirte y conmoverte. Para empatizar.

Si hay un sitio al que deseas ir y buscas cómo llegar ya tienes la primera respuesta.

Elige la compañía

Viajar solo es una experiencia extraordinaria. También lo es viajar en la compañía deseada. Las opciones existen. Debes preguntarte qué es lo que necesitas en este momento de cambio. Ir solo puede ser la oportunidad de conocerte mejor, de ponerte a prueba, de atreverte a estar contigo y disfrutarlo, de entenderte. O tal vez es el momento de viajar en pareja cambiando las maneras habituales, las escapadas convencionales donde todo se da por supuesto y se responde a un plan muy organizado. El viaje también nos mostrará si lo compartimos, lo vivimos y lo disfrutamos con el compañero elegido para la vida.

solo o en compañía

Conoce y déjate conocer

Viajar es conocer. Lugares y personas. Propicia la mirada detenida y las conversaciones pausadas. Pero viajar no es solo conocer la historia determinada de los sitios, es encontrarse con el Otro (como diría Kapuscinski) y que el Otro nos conozca. Abrir las redes. Expresar lo que nos pasa. Compartir experiencias. Momentos. Es la mejor manera de descubrir de qué manera te relacionas, cuánto estás dispuesto a abrir el círculo. Si quieres o no aprender de los demás. Con los demás. Si quieres enseñar algo. Cuánto tienes para aportar.

Que el dinero no sea una excusa

Mucha gente dice que le encantaría viajar pero que no tiene dinero para hacerlo. Es una excusa. Ya hemos dicho que para viajar no hace falta irse a los confines de la tierra. En cualquier caso, si bien hay que cubrir algunos gastos (un billete de avión, si fuese imprescindible ese medio de transporte) o comida, lo demás puede hacerse con un presupuesto similar (o incluso menor) del que tienes en tu vida cotidiana. Pero hay que animarse. Puedes moverte a dedo, y si no te atreves, puedes compartir coche, cada vez son más las plataformas que gestionan de forma rápida y eficaz el enlazar viajeros que van hacia el mismo destino. El alojamiento es otro elemento que le preocupa a los que creen que necesitan mucho dinero para viajar. Puedes practicar el couchsurfing (dormir gratis en casa de un local), un sistema extendido a lo largo del mundo donde la clave es compartir. Porque eso sí, el couchsurfing no es un hotel, es convivir con el anfitrión que te recibe en su casa, es compartir un pedazo de vida. Si el couchsurfing no se da, hay alternativas como airbnb o, incluso, intercambiar la casa.

Todos estos aspectos que se distancian de los parámetros convencionales en los que se ha establecido cómo hay que viajar son, de alguna forma, otra manera de ponernos a prueba. En definitiva, se trata de perder el miedo y confiar, en uno mismo y en los demás. Está comprobado que cuando uno se atreve a dormir en casa de un extraño que lo recibe o a compartir viaje con desconocidos pierde el susto y repite. Pero hay que animarse. El viaje, de nuevo, como prueba.

Que el peso no te detenga

En este viaje, como en todos los demás (es una recomendación repetida), vete ligero de equipaje. Porque el peso dificulta los movimientos. Tenemos que aprender a desprendernos. Nos hemos instalado en la acumulación de cosas que nos tapan demasiado el horizonte. Si eliges salir a destaparlo, no cargues una pesada maleta con un montón de por si acasos. No sirven. No los vas a necesitar y te condicionarán los pasos. El viaje es un excelente maestro para demostrarnos que necesitamos menos de lo que tenemos, incluso de lo que aspiramos. Aprenderás a sentirte un poco más libre.

ligero de equipaje

Toma nota

Los exploradores llevaban siempre a mano su cuaderno de bitácora. Era necesario anotar los pasos que se iban dando. Los descubrimientos que hacían. Registrar como método, como terapia incluso. Es bueno llevar un cuaderno en la mochila. Y relatar lo que pasa. Lo que te pasa en el camino. Para ser consciente. Para retomar las sensaciones cuando sea necesario. Vas a vivir situaciones a las que no estás acostumbrado. Y vas a salir de ellas. Anota cómo lo has hecho. Y subráyalas. Para que te quede constancia de que sí eres capaz. Se puede. Y tienes las herramientas contigo para lograrlo. Escribe esa conversación que tuviste en el parque del pueblo, o en la casa donde has pasado la noche y has compartido la cena. Escribe cómo te sientes con todo. Cuando estás cansado y cuando estás pletórico. Cuando echas de menos. Y a quién. Cuando descubres algo nuevo de ti que no conocías. Y te gusta. Cuando has reaccionado mal y no te ha gustado. Cuando has hecho un amigo nuevo. Cuando has probado un plato delicioso. Aprovecha para escribir esas preguntas que surgen. E intenta responderlas por escrito. Y lee palabras de otros. Un libro siempre es una balsámica compañía. Y cuando algo duele, las palabras curan.

lee

Cuando algo no salga bien, agárrate del aire

El  viaje es una experiencia  fantástica para conocernos. Y probarnos. Es como un experimento para entender qué vida quiero. Cómo la pinto. Qué llevo conmigo y qué puedo soltar. Y no todo será fácil. Viajar es vivir. Habrá momentos complicados. Momentos en los que querrás volver a un puerto seguro. Personas que no serán tan amistosas como te gustaría. Pero todo pasa. Cuando esos momentos sucedan, que no serán muchos, aunque agobien en ese instante, siéntate en un lugar tranquilo, respira hondo, profundo. Y deja que pase. Se va a ir. Dirige la mirada hacia otro lugar. Cambia la perspectiva. Y el foco. Y sé consciente que, casi siempre, uno provoca lo que le sucede. Si piensas que todo te va a ir mal, todo será un desastre. Si crees que los inconvenientes son parte del camino, lograrás pasarlos cuando aparezcan y disfrutarás de todo lo bueno que está y sucede, también de lo que llegará.

siéntate

Cualquier cosa que hagamos debemos hacerla con confianza (si somos tímidos, actuemos, pues, tímidamente), sin esperar más luz, sino disponiendo de la luz suficiente. Si tenemos confianza en llegar a más, esperémoslo. Pero ¿qué es lo que tenemos? ¿Acaso no hemos esperado ya demasiado? ¿Es el comienzo de los tiempos? ¿Existe alguien que no vea claramente más allá, aunque solo sea un palmo más allá, se encuentre donde se encuentre?” (Henry David Thoreau, Cartas a un buscador de sí mismo)

tips para viajar

Anuncios

Una respuesta a “¿Quieres un cambio de vida? Viaja y descúbrelo

  1. Muy bueno lo de uds: me remite a vuestras experiencias personales y a un libro buenísimo que acabé de leer. En su debido momento les recomendaré que lo lean.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s